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Lycaón, el primer lobo de la historia.

Escrito por laiguana 31-12-2010 en General. Comentarios (0)

Lycaón, el primer lobo de la historia.

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Ovidio, en su “metamorphoseon” narra, y más concretamente, en el Libro I, 230 –237, como Lycaon es transformado en lobo por Zeus tras poner a prueba la paciencia del dios. Antes de dicho momento, el lobo no existía. De este modo, el pensamiento mitológico, siempre buscando la lógica en sus explicaciones, nos iluminará sobre el por qué de la existencia de una fiera peligrosa, merodeante, acechadora y sanguinaria sobre la faz de la tierra.

 

En la región de Arcadia, región remota de Grecia, hay un monte con forma de pirámide y solitario. Para el resto de los griegos resultaba una zona realmente muy atrasada cuyos moradores realizaban, no sólo, ritos cruentos y vivían como animales, sino que hasta era posible que fueran antropófagos. El que fuera primer aborigen de la región conocido como Pelasgo gobernaba la zona. Este caudillo arcadio introduciría ciertas dosis de civilización a la zona, enseñando a la gente a comer bellotas en lugar de raíces, a vestirse con pieles en lugar de deambular desnudos y a procurarse chozas para cobijarse de las inclemencias meteorológicas. Al cabo del tiempo, Pelasgos tuvo un hijo al que llamó Lycaón, que fue un hombre religioso que siguió culturizando su remota patria de la manera que mejor supo.

 

Lamentablemente, su piedad estaba mal encaminada y, puesto que intentaba ser fiel a sus dioses, no se daba cuenta de que las acciones que emprendía ponían a prueba la paciencia de las deidades. Tanto es así que, tras construir varios templos en honor a Zeus, le ofreció sacrificios humanos ignorando que al dios no le agradaban. Zeus se horrorizó el día que vio llegar hasta las alturas celestiales el aroma salvaje del sacrificio de un niño pequeño. Tras haber escuchado rumores sobre las prácticas salvajes de las gentes de la Arcadia decide transformarse en un anciano y visitar a los habitantes de la región para ver de primera mano cuál era su catadura moral y cuales eran sus costumbres.

 

Así, el anciano termina siendo invitado al palacio de Lycaón a un suntuoso banquete. Éste, que tiene sus sospechas de que aquél anciano sea un dios, intentándole agradar sobremanera, le presenta para cenar un guiso de niño pequeño, dada la ternura de sus carnes. Además Lycaón era un personaje singular puesto que planeaba posteriormente matar al anciano al entender que otros habitantes de la región habían sospechado de la naturaleza divina del viejo, debido a su señorial porte y a que había comenzado a rezar plegarias. Liberándole de su disfraz humano para que no pudieran dañar al dios. Esta impiedad, que pudiera ser interpretada quizá como la soberbia natural del ser humano, es inadmisible a los ojos del dios. Y decide someter a un Lycaón impío al castigo de la transformación de su cuerpo en el de un lobo, por las atrocidades cometidas.

 

El pueblo de los molosos había enviado a Arcadia un rehén. Quien no era más que un adolescente, o un niño quizá. Lycaón le da muerte siendo los miembros de este moloso a los que, según Ovidio describe, ablandará Lycaón con agua hirviendo, mientras acaba tostando, a los otros que captura, sobre el fuego. Demostrando una vez más cuan es su salvajismo. El moloso es un tipo de perro pastor, raza muy apreciada desde la antigüedad. La víctima primigenia del pueblo de los molosos, el rehén, a manos de Lycaón, sellará por tanto el odio eterno entre las dos familias de cánidos, lobos y perros pastores.

 

Los textos nos ofrecen así un halo luminoso acerca del origen remotísimo del mito del nacimiento del lobo. En la remota Arcadia existía un rito, según el cual, un individuo que comía carne humana, tanto de manera real como figurada, se convertiría en lobo. Así, después, desnudo, atravesaba a nado un estanque y se ocultaba en los bosques. Si, durante los siguientes años, se abstenía de comer carne humana, podía regresar a la comunidad convertido nuevamente en humano. Todo ello nos muestra un rito de iniciación en el que un grupo de jóvenes arcadios abandonaban la comunidad conviviendo en los bosques y regresaban, pasados unos años, ya como adultos.

 

Hay otros autores que nos relatan el mito de Lycaón indicándonos que los asesinos fueron únicamente los hijos de éste. Mientras él, tremendamente desolado, una vez hubo visto el desastre provocado por sus hijos, construyó un templo en la cumbre de un monte, también llamado Lycaón, dedicado al Tonante. Aunque hay autores que nos dicen que dicho monte no se llama Lycaón, si no Liceo, lo cuál entra en frontal oposición con la etimología de la palabra Liceo. De este modo, Lycaón instauró un culto dedicado a Zeus Licaeo en dicho monte. Se cuenta desde antiguo que los que traspasaban el umbral de dicho templo, fueran hombres o bestias, dejaban de producir sombra en su interior. Además, se instituyeron unas fiestas en su honor, las Lupercales. Que revivirían los antiguos ritos arcadios de iniciación a la vida adulta.

 

Hay, según varios textos antiguos, hasta nueve Lycaones distintos. Es curioso que al dar significado a la crueldad del hombre, dicho nombre haya sido adoptado por otros personajes a lo largo de la historia. Aristóteles, en Atenas, adoctrinaba a sus discípulos desde la colina denominada Liceo que estaba cerca de otra sobre la que se erigía un templo a Apolo Liceo, del griego Lykoi, que significa “el matador de lobos” Lo cuál también nos haría dudar de la etimología de la palabra Liceo.

 

En la región de Sicione un grupo de pastores desesperados ante la cantidad de ataques a sus ovejas por parte de los lobos de la región, le piden consejo al dios oracular por excelencia, Apolo, quien convertido en Apolo Lykoi, les recomienda cortar corteza de cierto árbol de modo que se mezclase con carne y se la ofrecieran a los cánidos. De este modo, el corcho anulaba los efectos de los ácidos gástricos y los lobos morían de un modo horrendo. Así se cumpliría la profecía del dios, puesto que aquéllos lobos que comieran la letal mezcla, perecerían.

 

La palabra licántropo debe su etimología directamente de este mito de Lycaón, puesto que “Hombre lobo” procede directamente del latín “Lycanthropus” que, a su vez, procedería del griego Lykos “Lobo” y anthropos “Hombre”

Hombre lobo vs Licántropo.

Escrito por laiguana 31-12-2010 en General. Comentarios (1)

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El mito de los hombres lobo es originario de Europa y está muy vinculado con otras supersticiones y con la magia negra. Entre las causas por las que se puede convertir un ser humano normal en un hombre lobo destacan: Ingerir ciertas plantas relacionadas con los hombres lobo y la magia negra; beber en el mismo lugar que lo hubiera hecho un lobo; cubrirse con la piel de este animal; dormir desnudo bajo la luz de la luna; usar una prenda hecha con piel de lobo; adquirir la capacidad de convertirse en hombre lobo mediante la magia y sortilegios; ser el séptimo hijo varón, o duodécimo, siendo todos los anteriores varones; ser mordido por un hombre lobo; tener relaciones sexuales con un hombre lobo; nacer después de gemelos, siendo hijo varón.

 

No obstante, los mitos y la cultura popular son un buen caldo de cultivo para las fantasías de terror, que evolucionan con la sociedad. Los hechos reales se van desvirtuando por las leyendas y, lo que antes era normal, va convirtiéndose en extraordinario y tenebroso, todo ello gracias al boca a boca, la ignorancia y el miedo a lo desconocido. Casi todo monstruo tiene un origen real.

 

Explicados de una manera racional, los atributos de las bestias nocturnas pasan a ser explicados. En el caso de los vampiros, todos conocemos que tienen una serie de cualidades como son la aversión a la luz del sol, la palidez de la piel, intolerancia al ajo, presencia de sangre en los dientes y que no tienen reflejo en un espejo.

 

Pues bien, los aspectos más graves de fotosensibilidad podrían ser explicados por una enfermedad llamada “lupus eritematoso sistémico” y en algunos casos de “porfirias” Pero, en este caso, el lupus estaría más unido, por su sintomatología, al hombre lobo; mientras que las porfirias, se asemejarían más al vampiro. En ambas enfermedades la fotosensibilidad provocan en poco tiempo, ciertas lesiones cutáneas. Por ejemplo, en las porfirias, se produce una alteración metabólica de la síntesis del grupo Hemo, debido a dicha alteración, se acumulan moléculas intermedias llamadas porfirinas que, tras la exposición solar, provocan ampollas y quemaduras. En cuanto a la palidez de la piel casi espectral, puede deberse a la no exposición al sol, debido a dichas enfermedades. La alteración que provoca la porfiria podría verse agravada por la ingesta de ajo, puesto que puede bloquear, aún más, dicha síntesis del grupo hemo. Por lo que se podría producir una repulsión instintiva a dicho alimento. Otra de las alteraciones que puede provocar es tener la orina y los dientes rojizos, pudiendo confundirse dicha eritrodoncia, con la ingesta de sangre. Otra enfermedad que puede explicar el vampirismo y el rechazo al ajo, es la rabia. Se dice que un hombre sin rabia puede mirarse en un espejo, mientras que el rabioso, lo destruiría.

 

En cuanto al hombre lobo, el lupus eritematoso lo que produce tras la exposición al sol, es que el sistema defensivo no reconoce los tejidos como propios y comienza una reacción inmune contra el propio cuerpo. Se puede manifestar de muchas maneras distintas, por lo que la llaman “la gran impostora”. Una de las cuales es el enrojecimiento de la piel. Que, producidas en determinadas zonas concretas, puede dar lugar a una cara de aspecto lobuna. Además de dicha enfermedad, podríamos encontrar una mucho más rara, llamada hipertricosis lanuginosa congénita, que hace que haya presencia de pelo largo en todo el cuerpo. Con este síndrome, también se podría haber alimentado la imaginación de la gente. Existen, además, los niños salvajes desarrollados en plena naturaleza desde pequeños, y una enfermedad mental denominada Licantropía.

 

Entre las descripciones de la psicopatología destacan, en la historia de la psiquiatría de Franz G. Alexander y Sheldon T. Selesnick, los aparecidos en la Biblia, como por ejemplo, la depresión melancólica de Saúl, casos de excitación catatónica y ataques epilépticos. Hallándose la descripción de una extraña psicosis denominada licantropía, que afectó a uno de los hombres más famosos de la antigüedad, Nabucodonosor, el rey de Babilonia. Marcelo, que fue un médico del siglo III, definía a las personas afectadas de este mal, como aquéllas que vagan de noche por sitios oscuros y solitarios, preferentemente cementerios, y que aúllan bajo la luz de la luna, como lobos. Más adelante, algunos clínicos de los más relevantes, como Paré y Fernel, creían en la existencia de seres humanos que podían transformarse en animales. Paré, pensaba que era obra del diablo, que podía transformarse en cualquier ser, desde una serpiente hasta un cuervo. Jean Fernel, también lo asociaba al diablo y llamaba a esta enfermedad de influencia demoníaca “Licantropía” Por su parte, Pierre Leloyer, que publicó cuatro libros a finales del siglo XVI, pensaba que un ser humano, por sí mismo, no puede convertirse en ningún animal, sino que es Satanás con su inimitable arte, quien puede engañar al individuo y hacerle pensar que es un animal.

 

Uno de los padres de la psiquiatría moderna fue el médico Johann Weyer que apreció el verdadero poder de la imaginación y el papel de la fantasía en la formación de enfermedades mentales, haciendo creer al individuo que las cosas internas de su imaginación son reales. A menudo reconvenía a sus coetáneos, diciéndoles: “Si os encontráis ocasionalmente con los lobos peligrosos que recorren la región, y que se presume, son brujas, tales como las que los alemanes llaman Welwolf, comprended que estos lobos son reales; pero éstos llenan los órganos de la fantasía de aquellos conocidos como licántropos, en tal medida que creen y confiesan que son los autores de las devastaciones que han hecho los lobos, pues su imaginación está severamente dañada”

 

Rogues de Fursac se refiere al problema psicopatológico de la transformación de la personalidad y especifica que algunos de los pacientes se creen transformados en animales y frecuentemente en lobos “licantropía” y, estos trastornos, podrían formar parte de los “delirios crónicos” de Magnam o de las “parafrenias” de Krepelin. La enfermedad mental crea sus asuntos sin encontrar jamás un límite, no debe extrañarnos, por ello, que dicha transformación de la personalidad no quede limitada a determinados animales, sino que pueda abarcar a cualquiera de ellos, incluyéndose el calificativo zoantropía. Incluso en “El licenciado Vidriera” de Miguel de Cervantes, un hombre, tras ser sometido a un conjuro, enferma y se imagina que ha sido convertido en vidrio de pies a cabeza.

 

Calmeil, famoso y eminente psiquiatra del siglo XIX, dejó bien sentada la tesis de que todas estas perturbaciones fueron siempre problemas psiquiátricos; y sólo la ignorancia de tiempos pasados, pudo confundirlos con embrujos y endiablamientos.

El influjo de la luna. Algunos personajes nocturnos.

Escrito por laiguana 31-12-2010 en General. Comentarios (0)

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Algunas investigaciones realizadas por médicos y psiquiatras, demuestran de un modo definitivo, que la Luna influye de una manera muy importante en el comportamiento del ser humano. Como en el resto del reino animal y vegetal donde influye de un modo más o menos perceptible. Al igual que la Luna provoca las mareas bajas y altas en los océanos, ocurre algo parecido en el hombre. No en vano, el cuerpo humano está compuesto por un 80% de agua. Bien es sabido, sobretodo por los agricultores, del influjo que la Luna ejerce sobre sus campos. De hecho, en las plantas, durante el período de Luna creciente, la savia se concentra en un porcentaje mayor en la zona superior de la planta; mientras que en épocas de Luna menguante, la savia desciende y se concentra en el tronco y en las raíces. Así, por ejemplo, a los árboles de hoja caduca debe cortárseles en períodos de Luna Vieja, para obtener una mejor calidad de la madera y mayor duración de la misma. Hay científicos estadounidenses que han demostrado cómo difiere el consumo de oxígeno en las plantas según el estado lunar. Adderly y Bowen, científicos australianos, afirman, por su parte, que la Luna Roja que se aprecia al inicio de la primavera, es la causante de las heladas tardías.

 

En el cuerpo humano, lo más conocido en cuanto a la influencia lunar se refiere, es en lo concerniente al período de ovulación femenino, influyendo de este modo, en la concepción de los seres vivos de un modo más o menos directo. Y es que, la Luna influye en toda la mecanicidad de la naturaleza como sostienen algunos científicos. Un estudio realizado por unos médicos hindúes reveló que durante el período de plenilunio se da la circunstancia de que el Sol, la Luna y la tierra están casi alineados en una recta y, en esta situación, la atracción gravitacional de la Luna sobre la Tierra es mayor. La atracción del agua en el organismo humano en ese instante es capaz de modificar el funcionamiento de las células, órganos, aparatos o sistemas corporales.

 

Un psiquiatra de Florida, tras realizar un riguroso método científico y estadístico, investigó la influencia de la Luna llena sobre la conducta delictiva de las personas. De este modo, comprobó cómo los incendios intencionados aumentaban en un 100% en las noches de Luna llena. Este estudio se ha contrastado con otros departamentos de bomberos de todas partes del mundo arrojando, curiosamente, los mismos datos estadísticos. Pero lo más sorprendente fue descubrir que las estadísticas de criminalidad, en la fase de Luna llena o Luna nueva, también aumentaban. Tan es así que los homicidios y crímenes de todo tipo aumentan de un modo espectacular, como se ha comprobado con los departamentos de policía de distintas partes del mundo. Por otro lado, ciertos enfermos mentales, son conocidos como lunáticos, puesto que padecen la enfermedad denominada lunatismo. Si buscamos su significado, veremos que éste no es otro que “aquél que padece locura intermitente”. Con lo que sí coinciden diferentes psiquiatras es con que la Luna afecta a ciertos ritmos circadianos y, estos a su vez, trastocan determinados neurotransmisores de nuestro cerebro, lo que explicarían ciertos delirios violentos que padecen algunas personas enfermas durante la Luna llena. Freud estudió uno de los famosos casos de los llamados hombre lobo tan de boga en su época, demostrando que este hombre padecía una ciclotimia, es decir, una enfermedad que es especialmente sensible a los cambios climáticos.

 

Al denominado “hombre lobo” siempre se le ha relacionado con la luna llena, tanto a la leyenda del mismo como al enfermo mental así conocido, es decir, al licántropo. Las metamorfosis mitológicas y mágicas posibles en el ser humano a lo largo de la historia son innumerables. Siendo la más famosa de todas la que posibilita la transformación del hombre en lobo. Dicho mito se encuentra relacionado con todas las religiones, leyendas y narraciones antiguas y más modernas. Ya en el siglo XVI y XVII, que fue su época de mayor apogeo, se conocieron numerosos casos especialmente en Francia, Centroeuropa y, en menor medida, en otras partes del mundo. Los hombres lobo tienen la característica general de transformarse durante los períodos de Luna llena, tras los cuales vuelven a su fase humana anterior. Durante el plenilunio atacan, destrozan y matan tanto a seres humanos como a los animales que encuentren. En realidad, no se ha contrastado de un modo científico, su existencia. Lo que, según algunos psiquiatras, sí existe de manera comprobada y comprobable es, en el caso de algunas enfermedades mentales, la creencia de ser hombres lobo. Siendo en la fase de Luna llena cuando estos delirios de posesión alcanzan su mayor nivel de actividad.

 

Otro personaje mitológico altamente vinculado a la luna, la noche y sus sombras, es el denominado strogoï, vrolok, vurdalak, upior, brucolaco, nosferatu, todos ellos nombres rumanos, eslovacos, ruso, polaco, castellano y griego para identificar al vampiro. Estos vampiros, en su momento fueron humanos mortales, pero ahora están en un estado intermedio entre la vida y la muerte, motivo por el que se les denomina los no-muertos. Según algunas culturas, un cadáver desenterrado era considerado vampiro si su cuerpo aparecía hinchado y salía sangre de su nariz o su boca; si notaban que sus uñas, pelo y dientes eran más largos que en el momento del enterramiento del cadáver o un aspecto más saludable de lo esperado, mostrando incluso la piel sonrosada y ningún o muy pocos signos de descomposición. En algunos casos, podía también encontrarse, tras abrir la tumba, el cadáver manchado de la sangre fresca de alguna de sus víctimas.

 

El imaginario popular de Transilvania los describían como flacos, pálidos y con largas uñas. En Bulgaria, sin embargo, se les reconocería por tener un único agujero en la nariz. Según algunas culturas pueden transformarse en insecto, murciélago, rata, lobo o niebla. Poseen largos y afilados colmillos para alimentarse de sangre, pero en otras culturas, se decía que se alimentaban del fluido vital y, en consecuencia, del alma. Esta creencia les confiere un aspecto tan etéreo que favorece la característica de que no se reflejen en los espejos ni tengan sombra. Existe el mito de que no toleran el ajo y, en algunas tradiciones, se les ahuyentaría con rosas silvestres. Por su naturaleza demoníaca pueden ser heridos por atributos cristianos como la cruz o el agua bendita. Son indestructibles, o casi, pero junto a corrientes de agua ven debilitado su poder. Al exponerse a la luz del sol, pueden debilitarse tanto y llegar a morir, pero algunos vampiros viajaban a otros pueblos y llevaban una vida completamente normal. No pueden entrar en una casa si no son invitados previamente. Una sola invitación posibilitará que campen a sus anchas entrando y saliendo del hogar en cuestión. Es un ser lujurioso que vuelve al lecho conyugal a dejar a su mujer embarazada. De esta relación nacerá un ser con características especiales, que varían de una zona a otra, y que será denominado “Dhampiro”

Volkswagen Beetle, la historia del mito y la leyenda.

Escrito por laiguana 31-12-2010 en General. Comentarios (0)

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Alemania había sido derrotada en la primera guerra mundial y quedó destrozada por los bombardeos sufridos. En 1933 la intención del nuevo gobierno nacionalsocialista era lograr el renacimiento industrial del país y la economía. Amén de reconquistar el maltrecho orgullo alemán. La idea era crear un coche para el pueblo. Un “Volkswagen”. Que sería un medio de transporte fiable, sencillo y capaz de llegar a los 100 kilómetros por hora que resultaría atractivo al pueblo germano.

 

Jacob Werlin informó a Hitler de un compañero que tuvo en la Daimler-Benz y que años atrás diseñó un prototipo de automóvil, el Tipus 12, fracasando estrepitosamente por culpa del motor radial de cinco cilindros impuesto por la empresa alemana de motocicletas Zündapp que lo encargó. Pero sería capaz de llevar a cabo lo que Adolf Hitler planeaba. Se trataba de un ingeniero alemán que había nacido en 1845 y que no contaba con el apoyo de los empresarios alemanes de la época, porque su origen humilde le hacía estar más cerca de los trabajadores que de los empresarios. Se trataba de Ferdinand Porsche, que había demostrado ser un genio pues, no en vano, con tan sólo 25 años había creado su primer prototipo, el Porsche – Lohner Chasis impulsado por motores eléctricos.

 

En 1934 Hitler llamó a concurso a varios fabricantes alemanes para entregar un modelo acorde a los planes gubernamentales. Aquí es donde entra a formar parte de nuestra historia Ferdinand Porsche, ya que presentó su KdFWagen que fue el ganador de dicho concurso. De entre todas las ventajas que mostraba el automóvil, la que más llamó la atención al jurado nazi, fue el factor económico. Que facilitaría la posibilidad de presentar al mundo el coche típicamente alemán, un coche familiar, para cuatro personas, refrigerado por aire, que llegaría a los 100 km/h y con un consumo de 7 litros cada 100 kilómetros. Se utilizaron tanto el Tipus 32 como el 60 para realizar todo tipo de pruebas a la fortaleza del motor. El resultado de esas pruebas fueron tres modelos, el V1, construido por Reutter; el V2 por Drauz y el VW3 por Daimler-Benz.

 

En 1937 se dio el visto bueno a los prototipos y la Daimler-Benz construyó el Tipus 30, las formas clásicas del escarabajo se empezaban a definir. De hecho, la parte delantera se parecía bastante, pero la trasera no tenía ningún tipo de ventana. Sino que estaba toda cubierta con unas grandes rejas para que el motor recibiese la mayor cantidad posible de aire. Ya en 1938 se pule el diseño de modo que las rejas de la tapa del motor se redujeron y se introdujo una pequeña ventana trasera, llamada “pretzel” por el parecido que tenía con la tradicional galleta alemana, este diseño fue denominado Serie 38. Fue, también, el año de presentación al público del prototipo del nuevo vehículo. Aquél que tanto orgullo producía a sus creadores y en los miembros del partido  nazi. El New York Times aprovechó la situación para bautizar irónicamente el coche como “Beetle” por las curvas del modelo que recuerdan a un escarabajo.

 

Una vez que el nuevo gobierno dio el definitivo visto bueno al “Volkswagen” Hitler intuyó que la RDA no colaboraría excesivamente en la producción en serie de su vehículo y decidió construir su propia factoría. Así, el 26 de Mayo de 1938 el gobierno alemán crea en el condado Schloss Wolfsburg, en un pequeño pueblo llamado Fallersleben, en el canal Mittelland. Puesto que se pensaba en la necesidad de tener una vía fluvial navegable y una central eléctrica, para abastecer tanto a la fábrica como la propia ciudad donde vivirían los trabajadores.

 

El serie 38 pasó a denominarse Kdf-Wagen y únicamente estaba disponible en un color y pudiéndose únicamente adquirir financiando su fabricación. El modo de pago era reuniendo unos cupones especiales por valor de cinco marcos, al llegar a 90 se podía disponer del coche si se pagaban 50 marcos más en el momento de la entrega. Además de 200 marcos más por dos años de seguro. El contrato no era rescindible y, en caso de no pagar uno de los plazos, se perdía todo lo acumulado.

 

A pesar de estas duras condiciones 336.600 personas las aceptaron para poder poseer un Kdf-Wagen. EL 1 de Septiembre de 1939 Alemania invade Polonia y estos proyectos militaristas de Hitler paralizaron la producción del Kdf-Wagen, por lo que la fábrica de Wolfsburg sustituyó la fabricación automovilística por la producción armamentística durante los años que duró la guerra. Por lo que ninguna persona recibió su coche.

 

Una vez acabada la guerra la fábrica de Wolfsburg pasó a manos británicas. A causa de los múltiples bombardeos estaba prácticamente destruida pero los ingleses instalados en ella junto con el personal alemán que quedaba empezaron a reparar la maquinaria que aún se podía aprovechar para hacer funcionar la fábrica. Ya en 1945, de los 6000 trabajadores, la mitad se dedicaba exclusivamente a reconstruir la fábrica. Los ingleses instauraron la numeración de modelos para diferenciarlos: el Kdf-wagen era el Tipo 1, se añadió una segunda numeración; el 1 el sedán y el 5 el descapotable. A finales de 1945 y a pesar de las carencias lógicas en materias primas se consiguieron fabricar 58 vehículos sedán. Wolfsburg sobrevivió la posguerra y en Marzo de 1946 aumentó su producción a 1000 unidades. De este modo se sentaron las bases para que naciera el mito.

 

El 30 de Julio de 2003, después de 58 años de producción continua, fue ensamblado en México el último Volkswagen Sedán, que hacía el número 21.529.464, después que la producción cayera de 1.300.000 vehículos en 1971 a 30.000 en 2003. Pero su estela no murió, sino que el mito dejó paso a la leyenda. No sólo por la cantidad de coleccionistas que gustan de tener un Beetle entre sus manos, sino también porque entró de lleno en el mundo cultural de la época.

 

Fue leyenda porque desde antes de los 60, se convierte en icono de la cultura pop porque aparecería en varias portadas de discos a lo largo de la historia de la música. Apareció desde en discos de Beach Boys con sus sempiternas tablas de surf, hasta la mítica portada del disco de Beatles titulado “Abbey Road” todo ello aderezado por la noticia de que John Lennon fue propietario de uno de éstos vehículos haciendo, por ello, que los hippies coetáneos del músico inglés quisieran poseer uno. Más adelante, concretamente en el año 1968, se convirtió en ídolo de jovencitos. Ya que fue el modelo elegido para ser el protagonista de una serie de películas de la factoría Disney. “Ahí va ése bólido” primer film donde se puede ver a “Herbie” el Volkswagen escarabajo con vida propia que luce el número 53, que continuaría con  “Herbie, un volante loco” en 1974; “Herbie en Monte Carlo” en 1977; “Herbie torero” en 1980 y “Herbie a tope” en 2005. Aunque no debemos olvidar que, cuando veamos por la carretera un Porsche Carrera, estaremos viendo, ni más ni menos, a uno de los descendientes del resistente modelo Beetle. Ya que el famoso coche deportivo es una evolución natural ideada por Ferdinand Porsche tras concebir su Tipus 32 allá por los años 30.

Aston Martin, la elegancia en cuatro ruedas

Escrito por laiguana 31-12-2010 en General. Comentarios (0)

Aston Martin, la elegancia en cuatro ruedas.

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En 1.913 nace la mítica marca de automóviles de lujo cuando Lionel Martin, tras ganar la carrera denominada Aston Clinton, decide unir su nombre al de ésta a modo de homenaje. Lionel se asociaría con Richard Bramford para que proveyera de los fondos necesarios y así poder poner en marcha el negocio. En aquella época estallaría la Primera Guerra Mundial, lo que haría que el lanzamiento de un nuevo coche en un momento bélico fuese algo casi imposible. De hecho, la producción inicial sería de 14 vehículos al año. Bramford, frustrado por el fracaso empresarial, se retiró del proyecto y Martin recurrió a Zborowsky millonario polaco que se mostraba interesado por participar activamente en el naciente negocio del automóvil. Pero poco después Luis Vorov Zborowsky fallecía repentinamente, lo que hará que Aston Martin no pueda expandirse.

 

Cuando Lionel Martin estaba decidido a declarar la bancarrota, apareció un nuevo mecenas. Se trata de la familia Benson, que nombraría a Lionel Director Técnico de su propia empresa, de modo que él podría ver crecer la empresa. Sería la época de los años treinta que fueron los años de máximo apogeo de la marca inglesa. Puesto que comenzarían a disputar las multitudinarias carreras de Le Mans, lo que supondrá un espaldarazo publicitario definitivo para la sociedad. El estallido de la Segunda Guerra Mundial hizo que la fábrica paralizara la actividad automovilística y cambiase sus estructuras de modo que construyese material bélico.

 

La familia Benson, tras la Guerra Mundial, no pudo seguir manteniendo la empresa y esta vez sería David Brown quien la salvase del cierre. De su mano y, tras fusionarse con la marca Lagonda, aparecerá la saga de los DB, cuyo significado es el de las siglas del señor Brown. De modo que aparecen los DB1, DB2, DB3 y DBR que ganaron varias ediciones de Le Mans y la Mille Miglia. Ya en 1.972 Brown vende Aston Martin a Company Developments lo que fue el inicio de la decadencia, pasando de mano en mano. Hasta que finalmente llegase a manos de Ford. Que hizo que la marca empezase a disfrutar de una situación económica más o menos estable. Tras un asombroso récord de más de cuarenta años presentando balances con números rojos. En la actualidad presentarán al gran público su nuevo vehículo “Rapide” que se tratará de un “utilitario” de cuatro plazas de modo que pueda ser competitivo. Todo ello de la mano de la reabsorción de Lagonda por la marca inglesa.

 

La primera aparición de Aston Martin en las 24 horas de Le Mans fue en 1.928 y, tras más de cincuenta años lejos de las competiciones, se ha anunciado la reaparición de Aston Martin en la prestigiosa carrera de resistencia para este año. Con lo que intentarán igualar la proeza conseguida por Carroll Shelby y Roy Salvadori a los mandos de un DBR1. Quienes vencieron llevándose el título a tierras británicas. El equipo participará todo el año en Le Mans series, comenzando por las mil millas de Catalunya. El prototipo de la marca para la categoría LMP1 lucirá los colores más reconocibles de la competición, ya que mantienen su relación con la marca Gulf. El motor que se pondrá en competición será un propulsor 12 cilindros en V derivado de los coches de producción de la marca.

 

Sin embargo, lo que daría el empujón definitivo a la marca a nivel publicitario fue la utilización de varios de los modelos para la saga de películas de James Bond. De hecho, en estos filmes podemos disfrutar de esculturales mujeres, cada vez más terribles antihéroes, un rato para degustar un buen martini y fabulosos coches. Lo que hará que los vehículos sean prácticamente otros personajes más dentro de la serie. La elegancia británica del agente secreto debía ir de la mano de la elegancia que posee la marca Aston Martin. De hecho, su seña de identidad, es la innegable elegancia de sus líneas y la elaboración artesanal en sus vehículos. Tenemos que tener en cuenta que los coches más tuneados son los que aparecen en manos del agente secreto, ya que tendrán incluidos desde placas de matrícula giratorias, escudo de humo, ametralladoras, lanzamisiles hasta otro tipo de gadgets cada vez más asombrosos.

 

En 1.964 y 1.965 aparecerá por primera vez en la saga de películas. Concretamente se trata del modelo DB5, en la película “Goldfinger” se nos presentan en color abedul plateado igual que en “Operación Trueno”, pero en “Goldeneye” será en color plateado, en la que, además, tendrá una nevera para champagne incluida. Volviendo en “El mañana nunca muere” a conducir un Aston Martin en color azul abedul otra vez. Este modelo, se trata de una evolución estilística y mecánica del DB4. Dicha evolución supuso un aumento significativo del peso del vehículo lo que obligó a ampliar la capacidad de sus seis cilindros a casi cuatro litros. Tendrá, asimismo, una nueva caja de cinco velocidades ZF lo que hará que se trate de un coche divertido y competitivo en carretera. La motorización alcanzaba los 282 HP, caballos ingleses de potencia, que alcanzaría los 252 kilómetros por hora, con una aceleración de 0 a 100 de 7,5 segundos. La cotización actual de este vehículo es de 76.200 euros según publicaciones especializadas.

 

En 1.969 se estrenaría el film “Al servicio secreto de su majestad”, en la que el agente 007 utilizará un  DBS de cuatro litros, seis cilindros en línea y una potencia de 282 caballos. Más adelante, en el año 1.987 se estrenará la película Alta tensión, en la que utilizará un Aston Martin V8 Vantage en color bronce. El idilio entre la marca británica y el agente secreto se ha mantenido más o menos estable a lo largo del tiempo, si bien, tras una pausa de quince años volverá a conducir “su coche”. De modo que en el año 2.002 concretamente en la película “Muere otro día”, en el año 2.002, irá en un coche Aston Martin  Vanquish

 

Tanto en Casino Royale como en 007 Quantum of Solace, penúltima y última película de la saga respectivamente, el agente, en este caso encarnado por Daniel Craig, conduce un Aston Martin DBS V12. Se trata de un coupé de tracción trasera. Comparte elementos mecánicos del DB9 pero con un motor más potente y sólo de dos plazas. El precio actual de este coche ronda los 280.000 euros. En cuanto a potenciación estaría situado entre el DB9 (456 Caballos) y un Vanquish S (528 Caballos). Con un motor fabricado en aluminio dispuesto en posición central delantera. Que además será atmosférico, con cuatro válvulas por cilindro, inyección indirecta y admisión variable. De modo que alcance velocidades de 307 kilómetros hora y con una aceleración de cero a cien en 4,3 segundos, siendo su consumo medio de 16,4 litros cada 100 kilómetros. El equipamiento en serie es abundante, pero tiene varias lagunas importante como puede ser la falta de limpiaparabrisas automático, de encendido automático de faros o los airbag de cabeza.